Tareas que se repiten cada día
Describir piezas, rellenar los mismos campos, redactar el mismo correo, preparar la misma documentación.
Antes de hablar de tecnología conviene mirar dónde se pierde el tiempo. Ahí es donde tiene sentido aplicar inteligencia artificial.
Describir piezas, rellenar los mismos campos, redactar el mismo correo, preparar la misma documentación.
Saber si esa pieza está en campa, qué se hizo con aquel vehículo o qué acordamos con un cliente hace tres meses.
Presupuestos sin respuesta, expedientes incompletos, plazos de residuos que nadie está mirando.
Se suelen usar como sinónimos. Dentro de ConectaCAT cada una hace algo diferente y conviene distinguirlas.
Diseñada para ajustarse progresivamente a cómo trabaja tu centro.
En un CAT: Si tu equipo nombra y clasifica las piezas de una forma concreta, la capa de IA está diseñada para acabar sugiriendo cada vez más de esa forma de trabajar.
Asistentes especializados con una tarea concreta y supervisión humana.
En un CAT: Un agente podría preparar el borrador de una ficha de vehículo a partir de lo recibido, dejándolo listo para que una persona lo revise.
Conversación: responder preguntas, no ejecutar procesos por su cuenta.
En un CAT: Un cliente podría preguntar por una pieza en la web y obtener respuesta según el catálogo publicado, con paso a una persona cuando haga falta.
Reglas fijas: cuando pasa A, se hace B. Sin interpretación.
En un CAT: Al dar de alta una pieza con foto y precio, se podría preparar su publicación en los canales de venta activados.
Líneas de evolución del ecosistema, no funciones garantizadas en la versión actual. Ver estado del producto.
Capacidades previstas para la capa de IA del ecosistema. Su disponibilidad es progresiva: consulta el estado de cada una antes de contar con ella.
Listado de capacidades objetivo del ecosistema, no de funciones garantizadas en la versión actual. Ver estado del producto.
Un asistente genérico responde con lo que ha leído en internet. La capa de IA de ConectaCAT está diseñada para partir de la información autorizada de tu centro: qué vehículo es, en qué estado está, qué piezas salieron, qué cliente preguntó, qué documentación falta.
El objetivo es que las respuestas sirvan para trabajar: hablen de tu campa y de tu stock, no de un caso general. Y el diseño previsto es que respete los mismos permisos que el resto del sistema.
Perfiles previstos dentro del ecosistema. Cada uno tendría un objetivo acotado, un ámbito claro y supervisión humana.
Dejar el expediente de entrada preparado y señalar lo que falta.
Ayudar a describir, clasificar y ubicar piezas de forma coherente.
Preparar respuestas y presupuestos, y recordar los seguimientos.
Revisar que cada expediente tenga su documentación completa.
Vigilar plazos, estados estancados y tareas sin cerrar.
Casos de uso objetivo del ecosistema, no funciones garantizadas en la versión actual. Ver estado del producto.
Previstos para la web del centro, su ecommerce y la atención comercial, siempre con salida hacia una persona.
La conexión con cada canal se irá habilitando de forma progresiva.
Automatizar no significa perder el control del centro. Estos son los límites con los que se diseña esta capa.
Facturar, cerrar un expediente, dar de baja o publicar un precio son acciones que pasan por una persona.
La arquitectura objetivo aplica a la capa de IA los mismos límites de permisos definidos en el ERP.
La trazabilidad de las acciones de agentes forma parte del diseño previsto, igual que el resto de acciones del sistema.
La IA asiste y prepara. Las decisiones con consecuencias legales, fiscales o ambientales las toma el centro.